sábado, 21 de septiembre de 2013

DESNUDARSE


                 


                     Hace tres días que se que de nuevo, el Cáncer, se aloja cómodamente en mi organismo y campa a sus anchas. No estoy enfadada, como ocurrió en las veces anteriores, con el, tampoco tengo miedo. En estos días he tratado de reflexionar a cerca de como me siento y no he sido capaz de encontrar una palabra que lo defina, bastante curioso en una persona a la que no suelen faltarle nunca las palabras.
                       Tan sólo siento un cansancio profundo dentro de mi alma que últimamente anda un poco encogida, quizás sea porque se acerca el cambio de estación y eso nos afecta mucho a las personas que siempre hemos adolecido de llevar con nosotros, cierto grado de melancolía. Fuertes como rocas, eso si, para que nada ni nadie sepa nunca lo que hay detrás. ¿ Realmente hay alguien que conozca a Carmen ?, si claro que si, a  quien yo se lo he permitido y le he dejado traspasar esa barrera indestructible de fortaleza. 
                        Sin embargo, desde hace mucho reconozco haber comenzado a perder el miedo porque vivo con la sensación de que ya nada tengo que perder, nada le debo a nadie, ni nadie está en deuda conmigo. Publicar mis poemas ha sido una manera de desnudarme, de expresar lo que siento, tal vez porque el anonimato de esta pantalla también me refugia, quizás...no lo se. Entrar en Facebook y dar mis opiniones ha sido y es, ir quitándome una prenda a diario... pero quien es Carmen ? y por qué necesito hoy hablar de ella ?.
                         Necesito hablar de ella porque quizás sea este el mejor momento, no tengo miedo, estoy tranquila, no se que va a ser de mi. La enfermera que siempre ha leído sus informes con el oncólogo, esta vez no ha querido hacerlo, simplemente estoy cansada de sufrir. Se hacia donde voy y ya me va sobrando todo.
                          Elegí ser enfermera por pura y simple vocación y sin lugar a dudas, hasta el momento el peor día de mi vida, ha sido en el que la inspección de trabajo, como consecuencia de mi enfermedad, me obligó a dejar el mismo. He trabajado muchísimo, como todos mis compañeros con los que siempre digo que ha sido un honor compartir tantas y tantas experiencias, no sólo profesionales sino en muchos casos personales ya que de algunos de ellos conservo no sólo ese grato recuerdo, también una verdadera y sincera amistad.
                            Carmen es una mujer con muy pero que muy mala leche, cuando algo le parece que es injusto, un abuso o que se hace simplemente para joder al prójimo se le pone muy mala hostia. Quienes me conocen bien saben que es así, tiene la lengua muy afilada y una capacidad de contestar increíblemente rápida y para bien o para mal  rara es la vez que se ha callado. Nunca le ha dado miedo expresar su opinión delante de quien fuese y siempre ha sido tenaz, luchadora pero también muy cabezona y aunque esté equivocada es capaz de meter la cabeza por una pared de ladrillos si cree que es lo correcto. A su favor creo que lleva, que de igual manera no tiene ningún problema en disculparse cuando se equivoca y se ha equivocado mucho porque hasta el momento 48 años dan para bastante.
                             Tiene bastante sentido del humor y le encanta reírse, fundamentalmente de si misma y con los demás ( la risa es algo sanísimo ). Nada me ha hecho más feliz que las risas que nos pasábamos trabajando, en una simple reunión de amigos o con mi hija.
                               El lunes comenzaré mi tercera lucha y de pronto he comenzado a recordar a esa niña chiquita que caminaba de la mano de su padre en Galicia que por las noches arropada con aquellas sábanas que aún conservaban cierta humedad y entre los brazos de su abuela se dormía escuchando el rumor del mar y que sin saberlo para el resto de su vida, se enamoró de ese sonido maravilloso y que es allí en donde espera soñar eternamente. 
                                Carmen también es poesía, sueños cumplidos de viajes por el mundo, amores pasados, amores apasionados, amores innombrables, el alma traicionada, traiciones cometidas, Carmen es pasión, emoción y como las lágrimas, un montón de sentimientos que a medida de que soy consciente de que el tiempo se acaba se  escapan sin quererlo porque ya da igual lo que nadie de ella piense.
                                Venceré esta batalla pero se que el tiempo se acaba, la guerra está más que perdida y no tengo miedo por eso cada día me desnudo un poco más, así quiero irme, libre como siempre he intentado vivir, ante todo sincera y honesta conmigo misma porque así  es la mejor manera de intentar serlo con los demás.
                                 Desde que enfermé recuerdo mucho las cosas bellas que he vivido, una sin duda es cuando mi niña era un bebe y yo la tenía en mis brazos, echo de menos aquella sensación y es doloroso saber que no podré estar con mi hija cuando ella sea madre.Aunque esté donde esté siempre estaré a su lado porque es lo más bello, lo que más amo y lo mejor que he hecho en mi vida.
                                   Siento el dolor que les estoy causando a mis padres que ya son mayores y sobre todo a mi padre en quien siempre tengo un apoyo incondicional y compañía para todo, con quien he compartido muchas horas de hospital y muchas conversaciones y a quien quiero muchísimo y aunque intente evitar que sufra es prácticamente imposible.
                                    Y Carmen también es amor y agradecimiento a mis amigos porque se que aunque no me dicen nada, ellos llevan sufriendo conmigo este deterioro a lo largo de estos 6 años y siempre han estado ahí y desde aquí quiero rendirles un homenaje por su cariño, por su respeto, por su ayuda, por ser los mejores y porque cuando llegue el final me voy a ir cargadita, con al alma repleta de amor.
                                     Por supuesto agradecimiento a mis médicos quienes luchan por mi con verdadero interés y al equipo de oncología. Y como no, a todos aquellos que siempre me mostráis vuestro cariño a través de esta página de Facebook y a mis compañeros del coro que me han acogido con todo su cariño, el primero su Director Jose Mª y a mis chicas de Cáritas.
                                    Soy una mujer afortunada, he tenido una vida genial y cada día en mis oraciones le pido a Dios que me de las fuerzas necesarias para sobrellevar todo esto con una sonrisa y que me enseñe como debo partir cuando llegue el momento, con dignidad y sin miedo. 
                                     Cuando alguien me dice que soy un ejemplo por como lo llevo, yo no creo que sea así, simplemente sigo este camino porque no tengo ninguna otra opción y si es cierto que todo sucede por algo y que es para aprender algo, me voy a ir con la lección muy aprendida porque ahora le doy más valor a pequeñas cosas que antes no valoraba lo suficiente.
                                       Me gusta la luz tan bella que tienen los días en otoño, la sonrisa tan bonita de mi hija, charlar con mi padre, adoro el mar, me da la vida. Me gusta mucho oir a los niños cuando juegan en la calle, cantar a los pájaros cuando me despierto, un beso, un abrazo, ahora más que nunca me gusta sentirme útil, ver atardecer, ver caer la nieve, me agrada  el silencio y cantar con mi coro, me gusta reírme a carcajadas, ver a la gente  feliz. Y me siento orgullosa de mi misma  porque después de muchos años he aprendido lo más difícil que hay para una persona y es a decir que " no " sin miedo y no permitir que me hagan daño gratuitamente.
                                         En fin creo que a partir del lunes pase lo pase, estoy preparada así que no tengo mucho más que decir, dejaré que la quimio corra por mis venas y confiaré en que esta vez, de nuevo, me acompañe la suerte.



                                                                               Carmen Fernández, 21 de Sept. 2013
                                       
                                 
                                
                          

1 comentario:

Nati Garcia dijo...

Carmen,siempre me emociona lo que escribes,hoy mas....Eres una luchadora y se que esta vez también ganarás,aunque cada vez sea mas costoso,porque con el tiempo todo cuesta mas.No te rindas Carmen,no te lo mereces y aunque hayas llegado a un momento de paz y calma en tu alma, recuerda,la vida está hecha para luchar,cada día,cada hora..por todo. Ya sabes que en un momento determinado os perdí de vista a todos,no sabes la alegría que me dio encontrarte de nuevo,aunque fuese de forma "virtual"...Ya te lo dije,si en algo puedo serte útil no lo dudes, aquí me tienes,solo pídelo.Eres parte de una de las mejores épocas de mi vida,profesional y personal y te recuerdo con mucho cariño...Un beso Carmen y lucha,tu puedes ganar!!!
Muchos besos,Nati